RETECHADO

PASTAS ROMA

Reto

Pastas Roma es una empresa costarricense de pastas y una de las marcas alimenticias más reconocidas del país. La planta, ubicada en Alajuela, enfrentaba problemas de condensación interna, baja iluminación y goteras. El fenómeno de la condensación ocurre por el alto grado de humedad en el aire dentro de la planta y las fuertes diferencias de temperatura entre el interior y el exterior.

 

Se tomó la decisión de cambiar el techo de la planta en su totalidad y simultáneamente raspar y pintar los clavadores, lo cual conllevaba una serie de retos de alta complejidad.

 

En primer lugar, para poder cambiar el techo de la planta era necesario darle mantenimiento a la estructura, ya que la cara del perling sobre la cual se apoyaba el techo viejo no había recibido mantenimiento, y estaba oxidada.

 

Para pintar los clavadores había que desinstalar un viejo aislante que acumuló gran cantidad de polvo a través del tiempo. Todas las labores de limpieza y pintura debían llevarse a cabo sin que cayeran partículas a la planta de procesamiento de alimentos.

 

Al tratarse de una fábrica, era indispensable que la maquinaria se mantuviera funcionando durante todo el proceso de retechado para no afectar la productividad.

 

Otro reto es que la planta de Pastas Romas colinda con un edificio vecino, de manera que al remover el techo viejo, existía el riesgo de dañar los botaguas adyacentes.

 

El conjunto industrial está compuesto por varias secciones estructuralmente independientes  pero que comparten secciones de techo y hojalatería. Por lo anterior, la solución debía contemplar juntas “sísmicas” que compensaran las diferencias de movimiento estructural y las diferencias de coeficiente de expansión térmica.

 

Existía muy poco espacio para el acopio de materiales, ya que un área importante estaba reservada para los andenes de despacho de producto terminado de la empresa.

 

Por último, las políticas de control de plagas exigen una atmósfera totalmente libre de partículas y organismos potencialmente dañinos, así que todas las cumbreras y botaguas debían ser sellados.

Solución

Se recomendó instalar lámina continua Total Lock 50 compuesto calibre 26, el cual está formado por dos láminas de acero esmaltado: una a lo interno con acabado esmaltado blanco, y sobre esta, un aislamiento térmico de poliestireno expandido de 38 mm con R-5 h ft2 F/Btu con densidad de 10 Kg/m3, y una lámina externa esmaltada blanca, selladas entre ellas con un empaque de butilo.

 

Además se colocaron tragaluces con láminas de policarbonato alveolar de 8mm con 50% de transmisión de luz y 13 dB de reducción de ruido en un 10% de la superficie del techo, con el objetivo de aumentar significativamente la entrada de luz natural pero minimizando la entrada de calor. Este tipo de lámina es opal (“blanca”), que difumina la luz que recibe del sol.

 

Para garantizar la protección de la maquinaria y del proceso productivo contra la intemperie (polvo, lluvia, viento), se puso en marcha un protocolo de desinstalación e instalación sincronizada.

 

Esto requiere personal altamente entrenado capaz de remover un pedazo pequeño de techo viejo y sacarlo rápidamente de circulación, mientras otra cuadrilla procede inmediatamente a aspirar el polvo de los perlings y el aislante, dejando limpia el área sin que caiga nada dentro de la planta.

 

A medida que la cuadrilla limpiadora avanza, otra cuadrilla pinta con pintura tipo fast-dry, y un tercer grupo se encarga de acomodar y subir la lámina total lock que se va a instalar. De esta forma, cuando la cuadrilla de pintores termina esa pequeña área, ya está listo el material para techar. Solo se mantiene una mínima sección abierta que permita la entrada de luz solar, sin poner en riesgo la planta ni exponerla a la posibilidad de que llueva y se moje por dentro. Aunado a lo anterior, se coordinaron horarios y actividades en la planta de producción para no entorpecer las labores propias de la empresa.

Resultado

En cualquier edificación las goteras representan un inconveniente, sin embargo, en una planta de producción de alimentos el problema adquiere una dimensión de potencial desastre. Si a la pasta le caen gotas, ya sea por filtraciones en el techo o por el fenómeno de condensación interna, se echa a perder y pone en riesgo la competitividad del negocio. Esta amenaza se eliminó por completo, llevando tranquilidad y seguridad al equipo gerencial y operativo de Pastas Roma.

 

Las labores de mantenimiento dieron como resultado una estructura pintada y libre de corrosión. Tras la instalación de las láminas de policarbonato (tragaluces) aumentó la entrada de luz natural, obteniendo así un mejor ambiente para los trabajadores de la compañía. Fueron resueltos también los retos de impermeabilización en estructuras independientes y la planta quedó protegida contra cualquier amenaza de plaga.

 

Gracias al trabajo en equipo y de coordinación con la empresa, específicamente con el jefe de operaciones y el jefe de mantenimiento, la planta se mantuvo sacando las cuotas establecidas de producción, cumpliendo los estándares que exige la industria alimentaria y sin verse interrumpida.

FICHA TÉCNICA

Tipo de proyecto

Industria de alimentos

Año

2013

Ubicación

Alajuela centro

Área de techo

1860 metros cuadrados

Producto

Láminas continuas Total Lock compuesto 50, tipo panel

Aislante de poliuretano de 38 mm

Tragaluces de policarbonato de 8 mm

Hojalatería (botaguas, cumbreras, canoas)

Tel: +506 4000-1866 / +506 7141-6004

email: ventas@cielovivo.co.cr

Alto de Guadalupe. San José, Costa Rica.